B(e)_day: Pide un deseo, chica de las palabras.

Y con cada olvido, fui recordándola a ella, fui recordándome a mí, tirando muros, abriendo puertas y ventanas, descorriendo las cortinas, dejando-me llegar a todos los rincones. Y empecé mi travesía. Una travesía cuya primera etapa ha sido este año que se cumplía el 7 de enero. Detrás, un puñado de post, el que le ha dado vida a este blog. Un puñado de post que también están cosidos, éstos a mi alma y con hilo dorado.

…Y a aquella chica que intentó hacer magia con los fósforos mojados que tenía entre los dedos, decirle “Feliz Happy B(e_naïve) Day!”. Sopla las velas, pide un deseo: MÁS PALABRAS.

Porque ella siempre será la chica de las palabras. Y yo… lo mismo.

Brindo con Champagne

Minutos antes de cerrar este año, vuelvo la vista atrás un segundo antes de mirar al frente con ilusión, con expectación. En él he sido valiente, feliz, y hasta muy feliz, he sido niña, mujer, dama y a veces incluso vagabunda. He aprendido a dominar los miedos y a cabalgar sin riendas la vida contra…

Inventario. Del verbo inventar.

Esas cosas que son ‘casa’, esas donde te sientes a salvo, que te devuelven la calma y el orden: la calma que te da, precisamente, poner orden; el orden que te da, justamente, tener calma.

Ese es mi Inventario, pero puedo inventar-me otras mil formas de recobrar la fuerza.

Amar de lejos.

Que es amar ciegas a veces; y cada despedida, cada adiós de hoja afilada te deja a oscuras y tienes que acostumbrar los ojos a la penumbra para no caerte de bruces tropezando con las esquinas de la ausencia.

Esos, los que perviven, son los grandes amores; hechos por grandes personas. Aquellas a las que no le asustan los kilómetros, sino perderse; eso (perderse) sí es distancia, de la que no se salva… de la que no te salva.

In love, not in love. Champagne y música de fondo: I´ll never fall in love again.

Por eso este I´ll never fall in love again es así, ligero; como pidiendo que le quites la razón, que le devuelvas la fe, el fuego, lo sonetos a media noche y los cafés de la mañana. Como pidiendo “desvísteme, y empieza por desabrochar este escudo, que caiga al suelo, que lo oigamos chocar contra la esperanza y partirse en dos: tu y yo.”

Love letter. Ch #3

Cuarenta y cinco segundos son… El tiempo que tarda tu cuerpo en dejar una nota manuscrita en el mío recordándome tu dirección.

Viaje al centro de… la libertad.

Un sueño al que pretendía acceder por el camino más difícil. Ese que va más allá de tres vuelos, cinco trenes y un autobús, ese que se hace precisamente traspasando la frontera de tus cuatro puntos cardinales, tocando tu techo, tus paredes, tanteándolos con los dedos para buscar la rendija por la que escabullirte y salir a campo abierto.

Love Letter. Ch #2

Como se desvanece la incertidumbre que tensa esos huesos que ahora cuenta él con sus propios dedos…

Champagne y música de fondo. Come away with me.

Que jamás te necesitaré pero que puedo quererte para siempre
Que me equivoco más de lo que la paciencia podría soportar. Que soy irremediablamente imperfecta. Y tuya.
Ven, repetiste.… Conmigo. Zanjaste. La moneda había caído de cara. Y en ese instante tú, TÚ, te convertiste en mi latitud, en mis coordenadas… Voy.